11/15/2011




"...tengo un lápiz colora'o
con un librito guarda'o
para escribirlo contigo".

9/13/2011

Los gatos que movilizan a Murakami

Entre tantos elementos recurrentes en la obra de Haruki Murakami, uno de los que se destaca son los gatos.
En su biografía se dice que, antes de dedicarse de lleno a escribir, fue dueño de un bar, el cual llamó Peter Cat.
Obviamente, hay una especial simpatía del autor por estos animales, que han sido (y son) “adorados” por otros artistas: Charles Baudelaire, que ha escrito poemas dedicados a ellos, y a Paul Verlaine, con otro poema, “Mujer y Gata”; Howard Lovecraft, escritor estadounidense, y su cuento “Los gatos de Ulthar”, y un ensayo, “Gatos y Perros”; otro norteamericano, Edgard Alan Poe, y su cuento “El gato negro”; Jorge Luis Borges escribió “A un gato” (incluido en El oro de los tigres), y “Beppo”, dedicado a su gato, que se llamaba Beppo, igual que el gato que tenía Lord Byron (que también le escribió a los gatos); Julio Cortázar tenía un gato (Teodoro W. Adorno) que aparece ficcionalizado en cuentos y novelas de él.
La lista es casi interminable...
Particularmente en Japón, el gato ha sido muy representado en el arte. Estos gatos aparecen pintados junto a hermosas mujeres. Es común que estén asociados a la gracia de la mujer, a la sensualidad, pero también al encanto de la decadencia.
Utagawa Hiroshige, artista de Ukiyoe, la estampa japonesa que tuvo su esplendor entre el siglo XVII y el XX; Utagawa Kuniyoshi, y Utamaro, le han dedicado grabados a estos animales.
Ela cultura popular japonesa se ha arraigado el Maneki Neko, el gato de la fortuna…, ese gatito de porcelana que tiene la patita izquierda levantada (hoy se los ve por todas partes, en distintos colores). Su actitud, se dice, es la de invitar a la gente a entrar a los negocios. 
Otro gato japonés muy conocido es Doraemon, la serie animada del gato azul del futuro, de quien, justamente por estos días, se ha estrenado un museo. Doraemon fue creado en 1969 y nombrado embajador de la cultura japonesa en el 2008, o de los dibujos animados. Su nombre hace referencia al Dorayaki, el pastelito típico japonés relleno de dulce de porotos o, más modernos, de crema pastelera. 
¡Y qué decir de Kitty!, la gata blanca de quien se ven dibujitos, muñecos, figuritas y otros productos. Kitty fue creada en 1974 y actualmente hay una exposición en Tokio con 200 productos de la popular gata. A ella también se le ha construido un parque temático.

Principalmente, los gatos en los relatos de Murakami funcionan como un artilugio que sirve como: 
• Móvil (para una búsqueda, física, o interior… del destino).
• Nexo entre personajes. (Los personajes, a  través de la búsqueda del gato, por ejemplo, se van vinculando.)
• Completan a los personajes, en el sentido de que les muestra la parte instintiva que muchas veces queda relegada por la parte consciente o racional.

Esto se puede ver al analizar cuatro relatos de Murakami, que, en orden cronológico, son: “Los gatos antropófagos” (cuento registrado en 1983. En español está incluido en el libro Sauce ciego, mujer dormida), Crónica del pájaro que da cuerda al mundo (novela de 1994), Kafka en la orilla (2002) y en “el pueblo de los gatos”, un relato interpolado en la última novela de Murakami, 1Q84.

El gato como móvil
En Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, el gato es una primera búsqueda que moviliza, luego, a otra búsqueda, porque si bien al principio la búsqueda del gato es el móvil,  un acto físico, su desaparición incide, determina, luego, en otra búsqueda más profunda, interior, que es la que emprende el héroe o protagonista, Tooru Okada, de sí mismo. Un rito iniciático.
El gato y su ausencia, en este caso, funcionan como una llamada a la aventura (salir a buscarlo).
La novela, hay que resaltar, se inicia con una llamada telefónica, una llamada extraña de una mujer. Y estos dos hechos, la llamada y la desaparición del gato, actos ordinarios, comunes, cotidianos, si se quiere, son las llamadas a la aventura… 
Tenemos, así, al gato como excusa, como móvil.

El gato como nexo
¿Cómo se llama este gato? Noboru Wataya. Lleva el nombre, en realidad, del cuñado de Tooru, un influyente personaje de los medios de comunicación.
De esta manera, el gato va interactuando con los distintos personajes. Porque la esposa de Tooru también desaparece misteriosamente. (En la novela se va a ver que ella también emprende la búsqueda de su hermano.)
Y en ese caso, el gato también puede ser visto como preludio de algo que va a ocurrir.
En "Los gatos antropófagos", el cuento se abre con la noticia en Atenas de tres gatos que vivían con una anciana en un ambiente. Ella tiene un ataque cardíaco y muere. Los gatos, luego de un tiempo, hambrientos, la devoran. La noticia es leída por el protagonista, quien se ha ido con una chica a una pequeña isla de Grecia. De niño, el protagonista, incluso, tuvo un gato que, alterado, un día sube a un árbol y luego desaparece. Cierto día, ella se va… como el gato que él tenía de chico.
El tema del instinto animal, su capacidad de supervivencia, está presente en el cuento, no solo por la noticia. Dentro del relato también hay una parábola con gatos.
Pero, principalmente, al protagonista se le plantea una duda, que es entre lo que hace consciente y, en apariencia, de manera inconsciente, o instintiva, como una lucha entre esas dos partes. 
En Kafka en la orilla, Satoru Nakata es uno de los dos protagonistas o héroes de esta novela. Es un anciano con una capacidad: charlar con los gatos.
Nakata, al igual que el protagonista de Crónica del pájaro… es movilizado por un gato, sale a buscar una gata y así se va relacionando con otros gatos. Pero ese móvil inicial, físico, ese periplo, que es la búsqueda de la gata, deriva en otra. En su caso, la de hallar su parte consciente, su parte racional, y humana, en algún punto. Porque Nakata se maneja, en una primera parte, a través del puro instinto. Está animalizado.
Esa animalización, de alguna manera, nos muestra que son ellos, los animales, los que están más cerca de su propia naturaleza, mientras el hombre (o al menos los personajes  de Murakami) andan buscando saber quiénes son.
Por último, El pueblo de los gatos, relato interpolado en 1Q84, en el capítulo titulado “Va siendo hora de que aparezca los gatos”.
El protagonista de este relato es un viajero, sin destino fijo, que se sube a un tren, viaja y cuando encuentra un lugar que le atrae, se queda. Así llega al pueblo de los gatos, un lugar en donde estos animales hacen todas sus actividades habituales cuando el sol se esconde: atienden los negocios, salen a comer, a beber, a charlar, es decir; hacen sus tareas diarias. Sorprendido, cuando esto ocurre, el viajero sube a esconderse a un campanario y los espía.
Antes de la mañana, cuando los gatos se van, él sale a comer las sobras. Gatos humanizados y un hombre animalizado.
A través de esa inversión, lo central es el destino. El pueblo sirve no como un lugar en sí, habitado por gatos, sino como lo que hay que buscar y encontrar; el viaje que hay que emprender… para hallar el destino, el lugar en donde uno debe perderse para comenzar a encontrarse, para saber quién se es, de dónde se viene y, a partir de ahí, hacia dónde se va.

6/15/2011

1Q84: el equilibrio de un mundo con sus dualidades

No se deje engañar por las apariencias” se advierte desde un principio en 1Q84, la última novela escrita por Haruki Murakami, disponible, desde marzo, en castellano. “Realidad –asegura uno de los personajes- hay una sola”. Y ocurre en 1Q84, un tiempo en donde surgen tantos interrogantes y desajustes como en el mundo “real”.
Imitando la forma de El clave bien temperado, la obra de Johann Sebastian Bach, que consta de dos ciclos de preludios y fugas compuestos en todas las tonalidades mayores y menores de la gama cromática, 1Q84, cuya edición disponible en Argentina reúne los primeros dos volúmenes (el tercero solo ha salido en japonés, por el momento), consta de 24 capítulos cada tomo, al igual que la obra del músico alemán, aunque, en el caso de la novela, y en cada uno de los capítulos, que transcurren en meses bien definidos (abril, marzo y junio, para uno; julio, agosto y septiembre, para otro), 12 corresponden a Aomame, y otros 12 a Tengo, los héroes que conforman, de alguna manera, una unidad, porque si bien sus historias se narran por separado, ambos están en permanente contacto: lo que moviliza a uno afecta al otro, y viceversa.
Toda esa simetría, ese orden, ese equilibrio, sin embargo, se va desvaneciendo, y, a la par, los personajes dejan de ser quienes demuestran ser para ir convertiéndose en lo que son o desean ser. En el caso de Tengo, un profesor de matemáticas que aspira a ser escritor; en el de Aomame, una instructora de una gimnasio que, en su doble vida, es una asesina a sueldo.
Ambos también comparten un recuerdo, de cuando tenían 10 años y, en el colegio, tuvieron su primer contacto. Tras aquel encuentro hubo 20 años de separación, pero un periplo común los vuelve a reunir en 1Q84, el tiempo (porque no es cuestión de espacio) que juega con el homófono en japonés “Kyu”, tanto para nueve y la letra q, y que deja de ser un simple juego de sonidos si se tiene en cuenta la palabra en inglés para pregunta, “question”, y su abreviación, más aún, si uno recuerda que fue en 1984 cuando en Japón surgió Aum Shinrikyo (Verdad Suprema), la organización acusada de cometer el atentado con gas sarín en la estación del metro de Tokio, en 1995, incidente que causó la muerte de 12 personas y más de 1000 heridos. (Es obvia, además, la referencia a la novela de Geroge Orwell.)
El tema de las organizaciones religiosas es punto central. Por un lado, otro de los personajes, Fukaeri, una adolescente de 17 años, relata una historia, La crisálida del aire, que, gracias a la ayuda de Tengo, es convertida en Best Seller; por otro, Fukada, fundador y líder de Vanguardia, secta que capta a algunas de las mentes más brillantes de Japón (similar a lo que ocurrió con Verdad Suprema en su momento), y padre de Fukaeri, es el objetivo de Aomame.
Así planteada, la “realidad” de los personajes, sea personal, como su entorno, comienza a cambiar, y ellos (como las personas) necesitan creer, un planteo metafísico constante, sea en 1984 o en 1Q84. Pero, ¿qué es real y qué ilusión? ¿Dónde se encuentra la verdad y dónde la mentira? ¿Qué es bueno y qué malo?
Estas dualidades, así opuestas dentro de todo el relato, dan cuenta de aquello que, de otra manera, quizá, no nos daríamos cuenta; forman parte, en un sentido taoísta, del equilibrio del mundo.
En 1Q84, Murakami parece jugar a desarmar el mundo que ve, para, pieza por pieza, ir reconstruyéndolo como le gustaría que fuese, aunque siempre recordándonos de no dejarnos engañar por las apariencias.

3/30/2011

Ganbare Nippon! ¡Fuerza, Japón!

La Argentina en general ha expresado su solidaridad para con Japón, especialmente con las prefecturas (provincias) damnificadas por el terremoto y tsunami que afectó a la costa nordeste japonesa, además de los posteriores acontecimientos en la central de Fukushima.
Muestra de ese espíritu se pudo percibir el 18 de marzo, en la Plaza de la República, frente al Obelisco.




3/16/2011

Fukushima y las plantas nucleares

Hoy, 16 de marzo, la embajada de Japón en la Argentina emitió un comunicado con la versión oficial de lo que ocurre en la provincia de Fukushima, lugar en donde se encuentra la planta nuclear que actualmente es noticia (hasta el disparate).

El comunicado completo es el siguiente:

Comunicado de prensa de la Embajada de Japón en la República Argentina

Terremoto en la zona nordeste de Japón (en la costa del Océano Pacífico) y situación en las plantas nucleares de Fukushima

1. En relación con los problemas registrados en las plantas nucleares en Fukushima tras el terremoto en la zona costera en el nordeste de Japón, el Gobierno de Japón, junto con las empresas involucradas, se encuentran en la actualidad respondiendo a esta situación a través de sus mayores esfuerzos posibles.
2. Algunas noticias sobre Japón difundidas por los medios de comunicación destacan el peligro de la exposición a la radiación, sin embargo, gran parte de dicha información no se basa en hechos objetivos. Respecto al real estado de situación actual, el Gobierno de Japón está tratando de suministrar la información genuina disponible y con la mayor inmediatez posible, a través de conferencias de prensa diarias del Primer Ministro y del Jefe de Gabinete. Asimismo se ofrece información actualizada en inglés a través de las páginas web de la oficina del Primer Ministro (http://www.kantei.go.jp/foreign/index-e.html); del Instituto de Seguridad Atómica de Japón (http://www.nisa.meti.go.jp/english/index.html); del Ministerio de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología (http://www.mext.go.jp/english) y del Ministerio de Relaciones Exteriores (http://www.mofa.go.jp).
3. En cuanto a la orden de evacuación emitida para los ciudadanos japoneses que habitan en las cercanías de las plantas, el Gobierno de Japón considera que dicha decisión es la adecuada en términos del control de riesgos. Asimismo el Gobierno de Japón valora esta medida como una prueba de que se está informando adecuadamente a su pueblo. Actualmente, quienes residen en un radio de hasta 20 kilómetros de la planta Fukushima I y quienes residen en un radio de hasta 10 kilómetros de Fukushima II, tienen orden de evacuación. Mientras quienes se encuentran en la franja de entre 20 y 30 kilómetros de Fukushima I tienen la orden de permanecer en sus casas. Dichas medidas fueron dispuestas con el propósito de garantizar la mayor seguridad posible de la población y tienen su fundamento en el análisis de expertos en la materia, e incluso en la consideración de las condiciones climáticas existentes.
4. El nivel de radiación que se registra fuera de las áreas arriba mencionadas, incluida la zona de las cercanías de Tokio, es sumamente bajo y no afecta la salud humana. Por ejemplo, en la zona de Tokio, se registró 0,8 μSv (microSievert) el día 15 de marzo por la mañana. Sin embargo esto representa aproximadamente 0,4 % de la radiación que recibe el cuerpo humano durante un vuelo Tokio-Nueva York (generalmente el cuerpo humano recibe en un vuelo de ida y vuelta entre ambas ciudades aproximadamente 200 μSv –microSievert-).
5. El Gobierno de Japón está dispuesto a ofrecer información verídica de forma inmediata. Se ruega a todos los interesados en el tema que mantengan la calma y que se sirvan informar en base a los hechos precisos.

Buenos Aires, 16 de marzo de 2011

3/12/2011

El pánico y la calma

"Es admirable la gente", es lo primero que cuenta una joven argentina instalada por trabajo, hace más de dos años, en la ciudad de Toyota, prefectura (provincia) de Aichi, ubicada en la región central (Honshu) de Japón. Si bien en el lugar apenas se sintió el sismo, en la misma zona, pero más al norte, en la prefectura de Miyagi.
Es en esa provincia en donde está Sendai, la ciudad cuya parte costera fue devastada por el tsunami. Es ahí, además, en donde la joven tiene a dos primos, también argentinos, instalados con sus respectivas familias. Uno de ellos, por trabajo; su prima, por la intervención quirúrgica de uno de sus hijos, de sesi años, y que ahora se encuentra en una etapa de rehabilitación.
Todos están con vida, refugiado en un colegio, sin luz, aunque bien provistos de alimentos y agua, ya que tienen negado regresar a sus hogares por peligros de derrumbes. (Hasta la noche del sábado, en Japón, había un alerta de otro terremoto grande para dentro de ocho días.)
"Están bien", dice.
La joven cuenta que, aunque hay pánico, en general todos se mueven con calma, sin alterarse. Un ejemplo se da en los supermercados, de donde los latas abolladas y otros productos afectados son sacados a la calle para que la gente se los lleve. Así se forman colas y cuando le llega el turno a alguien, retira dos productos y deja paso al siguiente.
Si bien a segundos de la catástrofe los trenes pararon por prevención, luego de chequearse rutas, vías y demás, los que podían volver a funcionar, funcionaron. En Yokohama, ubicada también en Honshu, y al sur de Sendai, hubo, al momento del sismo, alrededor de 60 mil personas sentadas. Muchos debieron volver a sus casas caminando.
Más allá de las imágenes que la tele ha pasado de la catástrofe, el país -como se suele generalizar a sus habitantes-, sigue en marcha.












2/09/2011

La soledad y el amor, según un film de Hirokazu Kore-Eda

De noche, en penumbras, acostada junto a él, ella está inmóvil. Tiene los ojos abiertos, fijos en algún punto. Perdidos. No habla, no gesticula; sí, quizá, oye, pero no respira, parece. Él le ha contado cómo ha sido su día y, acostado junto a ella, se le encima. Y aunque él la cuide, la pasee, le enseñe cosas y le de aire (aunque sea a través de un inflador), ella sigue siendo lo que es: una muñeca bautizada como Nozomi.
Parece vacía.
“Soy una muñeca inflable –dice-. Un sustituto para el deseo sexual”.
Pero de la noche al día ella comienza a respirar. Cobra vida. De la noche al día, el mundo, su mundo, comienza a girar, a moverse.
Pasea por el barrio, observa y experimenta cada una de las cosas que se le presentan como si ella fuese Adán, con una curiosidad y asombro semejantes a la de un niño, aunque se comporta como lo que es, una muñeca, o como la muñeca que quiere ser.
De noche, caminando, entra a un videoclub. Balbucea lo que va viendo. Se para frente a uno de los vendedores y, cerca de él, un cartel que dice: “Se necesita ayuda”. Sus ojos se quedan fijos en él. No habla. Sí respira.
Él la acompaña en el día a día, la pasea, le enseña cosas y le da su aire, el aire que sale de sus pulmones.
Ha encontrado un corazón, uno que, se supone, no debiera tener.
Parece viva.
Cuento de hadas moderno, Air Doll es la particular mirada del cineasta Hirokazu Kore-Eda sobre el mundo que nos está tocando vivir, y que se basa en un manga, La figura neumática de una chica (una muñeca a la cual el ser amado insufla vida, y que se pasea por la ciudad de noche, y para sí misma, se dice: “Su aliento llena mi cuerpo vacío. Posiblemente nunca pueda hincharme a mí misma. Pero aunque signifique el fin de mi vida, no me importa”), escrita por Yoshiie Gouda.
Es esa idea, la de estar “triste y feliz a la vez”, la que según Kore-Eda es inherente a nuestras vidas, también fundamentada en un poema de Hiroshi Yoshino, que dice:

“Parece que la vida está hecha de una manera en que nadie podría vivir solo… Así como no es suficiente que las flores tengan androceos y pistilos… un insecto o el viento debe introducir un pistilo en el androceo.
La vida tiene vacíos, los cuales solamente otros pueden llenar.
Parece que el mundo es la suma de todos esos otros.
Y, sin embargo, no sabemos ni se nos dice que podemos complementarnos mutuamente.
Dirigimos nuestras vidas dispersas completamente inconscientes de los demás.
O algunas veces está permitido hallar la presencia de otro desagradable.
¿Por qué el mundo está construido de un modo tan abierto?”.



Con esa base, el director de After Life y Nobody Knows, entre otros films, acciona, a través de la muñeca, detalles que reflejan, principalmente, y en cada uno de los personajes -tanto con protagonismo como con roles secundarios- la soledad, el vacío, el amor, y la belleza.
Porque a través de Nozomi y en su recorrido por la comunidad, se nos resume una particular mirada de cada vecino –que ni se conocen entre sí, aunque se cruzan a diario-; se nos muestra, en cada individualidad, cómo afrontan la vida, sus “dramas”, desde que sale el sol hasta que se pone la luna, desde que se levantan hasta que se acuestan, desde que nacen hasta que mueren. Es ese barrio, pero da la impresión de que podría ser en todo un país, y hasta en un mundo más general el que experimenta tanto la soledad, como el amor; la compañía y el vacío. Después de todo, son experiencia que nos son comunes a todos.
Así, todo va dependiendo de otro, porque, como se dice en la película, y aunque no debiera ser así, los vacíos, al menos los de los hombres, se llenan con sustitutos, y el amor es una maravillosa coincidencia de otro igual a uno.